
Salarios: el 90% de los argentinos advierte que se necesitan dos o más empleos para poder llegar a fin de mes
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La decisión del presidente Javier Milei y de su ministro de Economía, Luis Caputo, de hacer de la licuación de salarios una de las patas fundamentales de su política de desinflación está devastando las economías familiares que enfrentan cada vez mayores dificultades para llegar a fin de mes. El impacto de la economía libertaria en la vida de los trabajadores quedó en evidencia en el último Monitor de Opinión Pública de la consultora Zentrix.
De acuerdo con el relevamiento realizado en julio, 9 de cada 10 argentinos considera que un solo empleo ya no alcanza para poder llegar a fin de mes al tiempo que más del 60% tuvo que endeudarse para cubrir gastos básicos. Asimismo dos de cada tres argentinos agotan sus salarios antes del 20 de cada mes.

Los resultados del sondeo son lapidarios y dan cuenta del impacto negativo de la economía ibertaria en la vida de la mayor parte de los argentinos.
El sondeo advieret además que el 87,4% de los argentinos considera que su salario continúa perdiendo frente a la inflación, mientras que el 61,9% tomó deuda durante los últimos seis meses y, en más de la mitad de los casos, lo hizo para afrontar gastos esenciales como alimentos, servicios y otras erogaciones básicas.

El 86,6% sostiene que un solo empleo ya no alcanza para llegar a fin de mes, una visión que atraviesa distintos sectores sociales y políticos y que expone el deterioro del poder adquisitivo.
La encuesta muestra que dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos antes o el mismo día 20 de cada mes. Apenas el 9,3% afirma que logra finalizar el mes con capacidad de ahorro.

La situación resulta aún más compleja entre los jóvenes. En la franja de 18 a 39 años, el 85,5% asegura quedarse sin ingresos antes del día 20, frente al 60,6% registrado entre quienes tienen entre 40 y 59 años.
El informe revela también que el crédito cambió de función dentro de la economía de los hogares. El 61,9% de los encuestados tomó deuda en el último semestre y el 53,7% lo hizo porque sus ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos básicos. En contraste, apenas el 11,5% recurrió al financiamiento para adquirir bienes durables.

La situación también expone diferencias generacionales. Entre los jóvenes de 18 a 39 años, el 35,8% recurrió a financieras o prestamistas informales, mientras que entre los mayores de 60 años esa proporción desciende al 7%.
A la vez, el endeudamiento comienza a mostrar señales de tensión. Entre quienes tomaron crédito, el 28,9% reconoce que le cuesta mucho afrontar las cuotas, el 12% ya registró atrasos y el 6,4% directamente admite que no puede pagar. En ese contexto, el 55% considera que las tasas de interés son tan elevadas que el crédito termina convirtiéndose en una trampa.

El relevamiento también refleja una brecha entre la desaceleración de la inflación y la percepción de los consumidores. El 67,1% de los argentinos considera que el dato de inflación publicado por el INDEC no refleja la evolución de los precios que observa en su vida cotidiana, mientras que apenas el 29,6% afirma confiar en las cifras oficiales.
Según el estudio, la percepción del deterioro económico continúa siendo dominante pese a la baja del IPC, ya que la mejora macroeconómica todavía no se traduce en una recuperación visible del poder de compra de los salarios.

Consultados sobre los principales problemas del país, la corrupción aparece en el primer lugar con el 48,8% de las menciones, seguida muy de cerca por los ingresos y salarios (46,9%). Completan el ranking la incertidumbre económica (41,6%), el desempleo (29,1%) y las tarifas de los servicios públicos (26,8%).
En conjunto, el informe muestra que, aunque la inflación perdió centralidad como preocupación inmediata, el deterioro del ingreso, la dificultad para llegar a fin de mes y el creciente endeudamiento siguen condicionando la percepción económica de los argentinos.

Fuente: m1