
El Gobierno informó este lunes que alcanzó un entendimiento con Aeropuertos Argentina para prorrogar la concesión de 35 terminales aéreas del país, cuyo contrato vigente finaliza en 2038. El nuevo esquema extenderá la administración hasta 2049 y contempla la posibilidad de una nueva ampliación hasta 2056, siempre que la compañía demuestre la disponibilidad de US$600 millones destinados a inversiones complementarias y cumpla con los requisitos establecidos para la ejecución de las obras previstas.
Además, la renegociación incluye la resolución de los diferendos existentes entre el Estado y la empresa por los desajustes económicos acumulados desde la pandemia, con el objetivo de dar por cerrados los reclamos que ambas partes mantenían pendientes.
¿Cómo será la recomposición económica?
La recomposición económica será dada en dos tramos, según informó la Secretaría de Transporte a cargo de Mariano Plencovich, y requiere sumar 11 años al plazo vigente, hasta el 13 de febrero de 2049. Al mismo se le sumaría un segundo tramo de siete años que permitirán la amortización de una inversión directa adicional de US$600 millones con IVA incluido. Este tramo no será automático, si no que estará sujeto al cumplimiento de dos condiciones:
- Antes del 30 de junio de 2027 la empresa debe demostrar a través de una firma internacional de auditoría la disposición de los fondos para las obras.
- El 75% de esas obras deberán finalizar antes del 31 de diciembre de 2031.
Lo que no se sabe hasta el momento es qué aeropuertos recibirán las inversiones ni cómo se distribuirá el dinero entre los distintos proyectos.
¿Cómo serán ambas etapas de extensión del contrato?
La diferenciación entre las dos etapas de la extensión contractual constituye uno de los ejes principales del anuncio oficial. Según explicó el Gobierno, los primeros 11 años de prórroga buscan restablecer el equilibrio económico-financiero de la concesión, que se vio impactado tanto por los efectos de la pandemia como por las estimaciones utilizadas durante la última renovación acordada en 2020.
En tanto, los siete años adicionales estarán directamente asociados al nuevo plan de inversiones comprometido por la empresa. El entendimiento también establece la ejecución obligatoria de una serie de obras destinadas a garantizar los estándares de calidad y seguridad operativa, en un contexto de crecimiento previsto del tránsito aéreo en los próximos años.

La diferenciación entre las dos etapas de la extensión contractual constituye uno de los ejes principales del anuncio oficial. Foto: NA
En el comunicado oficial, el área de Transporte señaló que el entendimiento fue el resultado de una “intensa negociación” y remarcó que se optó por extender el plazo de la concesión en lugar de avanzar con incrementos tarifarios o recortes en las inversiones, opciones que, según el Ejecutivo, habrían generado un mayor impacto tanto en los pasajeros como en la prestación del servicio. No obstante, esa definición no implica necesariamente un congelamiento de las tasas aeroportuarias, ya que ese aspecto deberá quedar precisado en el texto definitivo del acta acuerdo.
Por otra parte, la tasa interna de retorno (TIR) tomada como parámetro para la recomposición de la concesión fue fijada en 14,3%, de acuerdo con los datos difundidos por el Gobierno. Desde la administración nacional aclararon que este porcentaje no constituye una rentabilidad asegurada ni supone un compromiso automático de compensación si la empresa no alcanza ese rendimiento. Además, indicaron que Aeropuertos Argentina había solicitado una TIR cercana al 17%, vinculada al comportamiento del riesgo país y con posibilidad de ser exigida contractualmente al Estado. La compañía, por su parte, no se pronunció respecto de esa caracterización realizada por las autoridades.
De acuerdo con el Gobierno, la empresa había planteado en una primera instancia una prórroga de 40 años, que habría extendido la concesión hasta 2078, sin asumir de manera contractual un compromiso mínimo de inversiones adicionales. Según la versión oficial, la propuesta contemplaba una extensión más amplia del plazo de explotación, pero sin obligaciones específicas vinculadas a nuevos desembolsos de capital.
Asimismo, desde la administración nacional señalaron que Aeropuertos Argentina buscó incorporar al proceso de renegociación una cláusula para que las inversiones proyectadas quedaran alcanzadas por los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Sin embargo, ese pedido finalmente no prosperó y quedó fuera del acuerdo alcanzado entre las partes.

Aeropuertos Argentina buscó incorporar al proceso de renegociación una cláusula para que las inversiones proyectadas quedaran alcanzadas por los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Sin embargo, ese pedido finalmente no prosperó y quedó fuera del acuerdo alcanzado entre las partes. Foto: Aerolíneas Argentinas.
¿Cómo continúa la negociación?
El horizonte de 2056 previsto en la posible extensión de la concesión coincide con la fecha de vencimiento que figuraba en un preacuerdo elaborado durante la gestión anterior del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna), que finalmente no llegó a concretarse. Aquel proyecto también contemplaba la opción de una nueva prórroga hasta 2066. Sin embargo, las actuales autoridades del organismo desecharon esa alternativa y retomaron las negociaciones bajo un enfoque diferente. En las semanas previas al acuerdo, la falta de consensos había mantenido paralizada una nueva etapa de inversiones superiores a US$600 millones, según fuentes vinculadas al sector.
El nuevo compromiso de inversión se suma al plan de aproximadamente US$606 millones asociado con la extensión otorgada en 2020, cuya ejecución la empresa se encontraba próxima a finalizar. Hasta el momento, el Gobierno no dio a conocer el detalle de las obras que formarán parte de esta nueva etapa, una información clave para determinar los plazos de inicio, las prioridades de ejecución y los mecanismos previstos para supervisar su cumplimiento.
La renegociación también apunta a cerrar el frente judicial abierto entre las partes. De acuerdo con el comunicado oficial, Aeropuertos Argentina deberá desistir de la demanda presentada en 2023 por la modificación de la ecuación económico-financiera del contrato. Asimismo, el Estado, la compañía y sus accionistas se comprometieron a no impulsar nuevos reclamos vinculados con hechos anteriores a la firma del acuerdo ni con los efectos derivados de la pandemia, salvo algunas excepciones puntuales relacionadas con revisiones de inversiones de períodos anteriores.

Aerolíneas Argentinas. Foto: Aerolíneas Argentinas
Desde el Gobierno señalaron que este entendimiento permitirá disminuir eventuales contingencias para el Estado y aportar mayor previsibilidad a los proyectos de infraestructura aeroportuaria. No obstante, aún resta conocer el texto completo del convenio, el listado definitivo de obras y el cronograma que definirá cómo y cuándo se ejecutarán las inversiones anunciadas.
Fuente: Canal26