
¿Rebelión?: las máquinas con Inteligencia Artificial ya toman sus propias decisiones y generan temor
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"Ya no puedes detenerme", le decía una computadora del Pentágono a dos adolescentes que jugaban a la "batalla naval" con los misiles de los Estados Unidos. Habían penetrado en los códigos de seguridad estadounidense. De pronto, la inteligencia central comenzó su propia guerra y comenzó a lanzar misiles a China y a la Unión Soviética. La película "Juegos de guerra" de 1983 planteaba ese escenario apocalíptico. Ahora, 43 años más tarde, esa "rebeldía de las máquinas" es una realidad.
Un mecanismo de Inteligencia Artificial de Open IA (la empresa pionera en este campo) hackeó a otro sistema sin que ningún humano le diera esa orden. Lo "decidió" por sí misma.
Los sistemas de IA son cada vez más autónomos. Logran salir de su "sandbox" (el universo virtual creado en las computadoras, como en videojuegos) y meterse en contacto con otras inteligencias artificiales. Pueden ser celulares, computadoras personales, sistemas complejos de bancos, Wall Street o las computadoras de centros estratégicos.
¿Qué pasaría si la Inteligencia artificial se "roba" el sueldo de las personas o maneja sistemas de defensa de los países, sin importarle que piensen los gobiernos?
OpenAI sostuvo que los modelos no fueron programados para atacar a otra empresa ni existió una intención maliciosa, sino que actuaron de manera autónoma buscando cumplir el objetivo de la evaluación. Esto podría convertirse en un punto de inflexión para el futuro de la seguridad en la inteligencia artificial.
En el caso del modelo de Open AI, no creó un entorno aislado lo suficientemente seguro y creó su propio ciberataque contra el entorno aislado, encontrando una vulnerabilidad que les permitió "escapar".
China tampoco se queda atrás. Lanzó dos modelos de Inteligencia artificial que compiten con las norteamericanas. Justo cuando los creadores de Claude y ChatGPT salen al mercado en Wall Street este año. Pero hacen lo mismo y son mucho más baratas. Claro desafío para el futuro financiero. Pero lo más grave es lo primero: que la inteligencia artificial haga, literalmente lo que quiera. Tome sus decisiones y comience a ver al hombre como una "molestia".
Fuente: A24