
Colombia amanece bajo el peso de una tragedia que golpea el corazón de la libertad de prensa. El cuerpo de Mateo Pérez Rueda, joven periodista de 25 años y director del portal digital El Confidente, fue hallado sin vida en una zona rural del municipio de Briceño, Antioquia.
Pérez Rueda había sido reportado como desaparecido el pasado 5 de mayo mientras realizaba labores de reportería en una región históricamente azotada por el conflicto armado. Según las primeras investigaciones y declaraciones del presidente Gustavo Petro, el crimen se atribuye a disidencias de las Farc, específicamente al Frente 36, que mantiene un férreo control territorial en el norte del departamento.
Testigos y organizaciones locales denunciaron que el comunicador fue retenido y maltratado pese a identificarse repetidamente como periodista.
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) han condenado enérgicamente el asesinato, señalando que la muerte de Mateo no es un hecho aislado, sino un síntoma de la vulnerabilidad extrema que enfrentan los reporteros regionales al cubrir temas de corrupción y orden público.
La Gobernación de Antioquia ha ofrecido una recompensa de 300 millones de pesos por información que permita capturar a los responsables.
Con este caso, la cifra de periodistas asesinados en Colombia desde 1977 asciende a 170, reafirmando al país como uno de los escenarios más peligrosos para el ejercicio informativo. La comunidad internacional y el gremio periodístico exigen una investigación rápida y eficaz que impida que este nuevo crimen quede en la impunidad.
Fuente: TV Publica