
Primer tiempo: Sorpresa y cerrojo nipón
- Planteo táctico: Japón incomodó a la Canarinha con un esquema defensivo sólido de cinco defensores que neutralizó el circuito de juego brasileño.
- El gol de Japón: A los 29 minutos, tras una recuperación en el mediocampo, Kaishū Sano sacó un remate potente desde media distancia que sorprendió al arquero Alisson Becker.
- Frustración brasileña: El equipo dirigido por Carlo Ancelotti mantuvo la posesión, pero careció de profundidad para romper el bloque bajo asiático antes del descanso.
Segundo tiempo: Reacción y cambios clave
- Movimiento de piezas: Ancelotti movió el banco en el entretiempo ingresando a Endrick por Lucas Paquetá, quien se retiró con molestias. Esto le dio mayor peso ofensivo al área rival.
- El empate de la tranquilidad: A los 55 minutos, Gabriel Magalhães lanzó un centro preciso al segundo palo para que Casemiro igualara las acciones con un potente cabezazo a quemarropa.
- Suzuki, la figura rival: El arquero japonés Zion Suzuki sostuvo a su selección tapando pelotas clave, incluyendo una brillante atajada ante un remate de Vinícius Júnior que luego dio en el palo.
El desenlace: Clasificación sobre la hora
- El gol del triunfo: Cuando el partido parecía destinado a la prórroga, una desatención en la salida de Japón permitió que Bruno Guimarães asistiera con precisión a Gabriel Martinelli.
- Definición: El delantero del Arsenal abrió el pie contra el palo derecho en el minuto 95 para desatar el festejo definitivo del pentacampeón.